Mostrando entradas con la etiqueta concierto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta concierto. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de agosto de 2016

De concierto con Efecto Pasillo

Si hay un frase que se oye cuando vamos en coche, si no están viendo una película, es:

-Papá, pon Efecto Pasillo.

Tenemos un disco suyo desde hace unos 3 años y hasta están rayadas algunas canciones de las veces que lo hemos escuchado. Los gustos musicales de mis hijos son muy amplios, otras veces piden que les pongan Barricada.


El caso es que me entero de que el grupo en cuestión vienen a tocar a un pueblo cercano y encima gratis. Y allá que fuimos. Lo malo era que empezaba a las 12 de la noche, era un día de diario y no estábamos aún de vacaciones.


A pesar de que a alguno se le empezaban a cerrar los ojos, a pesar del ruido, y quería que lo cogiéramos en brazos, nos lo pasamos genial en el concierto. El grupo sonaba muy bien y fueron muy divertidos. Además, estábamos casi en primera fila.

Estamos deseando repetir la experiencia.




Aquí algunas canciones suyas:









viernes, 8 de mayo de 2015

La misa gospel

Un domingo nos fuimos a misa a la Apostolic Church of God de Chicago. Lo de misa creo que se le queda pequeño, aquello fue realmente un conciertazo.

Ese día hacía un frío que pelaba, encima con lluvia y viento, para rematar. La mitad de nosotros fue en coche y la otra mitad en taxi. El conductor del taxi resultó ser un cachondo, al despedirse nos dijo: "Say hello to Jesus" (decid hola a Jesús). 

El edificio era enorme y había mucho movimiento de entrada y salida ya que acababa la misa anterior e iba a empezar la siguiente. Había una mujer y un hombre que te saludan en la puerta dándote la mano y te invitaban a entrar. La sensación era muy extraña, todo el mundo negro menos nosotros, claro. Pero con un ambiente muy festivo.

Subimos a la planta de arriba porque tampoco queríamos estorbar mucho. Al principio no había casi nadie pero poco a poco aquello se fue llenando. En las misas gospel americanas,  la gente tampoco es puntual.

Nosotros nos pusimos detrás de los técnicos de sonido, desde donde se veía bastante bien. También había cámaras que grababan y se veía en una pantalla grande de televisión. Vamos, que no te perdías detalle.

El reverendo, todo vestido de blanco, salió a dar la bienvenida y empezó el concierto. Y en grupo, en dúo, solistas, ..., allí había interpretaciones de todo tipo, pero además, muy bien ejecutadas.

Parecía que estábamos en una película. La gente viviendo la ceremonia a tope e incluso poniéndose de pie en sus sitios para dar gracias. En un momento dado, por aquello de "allá donde fueres haz lo que vieres", nos cogimos de la mano con los que estaban sentados a nuestro lado. Allí había un ambiente que te ponía los pelos de punta, pero en el buen sentido de la expresión.


La gente resultó ser muy generosa con nosotros. En un momento dado de la ceremonia, empezaron a sacar sus teléfonos móviles. Yo me dí cuenta de que algo me había perdido. De repente, el señor que estaba sentado delante de nosotros, y que había llegado tarde y nos había saludado al sentarse, se volvió y nos ofreció su teléfono móvil. Un teléfono de tamaño considerable y donde resultó que estaba, en perfecto inglés, el pasaje de la biblia del que estaba hablando el reverendo.

En los bancos había unos cajetines con sobres donde la gente metía dinero para la iglesia. Tenías que poner el nombre de la familia. Según decían, cada familia debía dar dinero para mantener la iglesia según sus posibilidades. Luego pasaron unas cestas donde había que depositar el sobre.

Y cerca de dos horas después de empezar, la ceremonia terminó. Lo curioso es que no tiene nada que ver con una misa católica, ni en lo larga ni en lo aburrida. Vamos, que si aquí la misas fuesen así, otro gallo cantaría.

Y al salir, la gente dándonos las gracias por haber ido y deseando que volviésemos de nuevo. Y porque no me pilla de paso, que si no, el próximo domingo allí que estaba.



lunes, 9 de marzo de 2015

De concierto con las Nancys Rubias


Un concierto de las Nancys Rubias es exactamente como te lo esperas: un grupo de amigos divirtiéndose encima de un escenario.

La verdad es que el público se divirtió bastante con las ocurrencias de Mario Vaquerizo, haciendo de showman. Si bien es cierto que la cerveza también ayudaba bastante a ello. La que circulaba por el escenario, digo, que parece ser que los artistas encima de un escenario se deshidratan con facilidad y ya se encargó alguien de colocar las latas necesarias en los sitios adecuados.

Supongo que en la caída que tuvo Mario del escenario algo tuvo que ver que la cerveza le sentó mal. Eso sí, muy profesional, que su voz seguía sonando incluso estando en el suelo. ;)


Aunque lo mejor de todo fue el bocata que nos comimos a las tantas en la plaza del pueblo.

Una noche divertida para repetir.