Mostrando entradas con la etiqueta Nueva York. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nueva York. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de marzo de 2016

Qué hacer en Nueva York

Preparar qué ver cada día en Nueva York no se hace en un rato. Al menos yo no lo hice en un rato. Me pasé bastantes días buscando información sobre qué cosas podríamos ver, cuales eran los mejores días para hacerlas, la ubicación de los edificios y los monumentos para aprovechar mejor el tiempo, etc. Todo ello teniendo en cuenta que éramos 8 personas, de las cuales 4 eran niños de entre 6 y 8 años. Bien es cierto que los tíos americanos ya habían estado en Nueva York, justo en 2001, unos días antes de los atentados de las torres gemelas.

Nuestra intención eran levantarnos más o menos pronto para aprovechar toda la mañana, ya que anochecía hacia las 4 de la tarde. Llevarnos un tentempié a base de bocadillos o bagels era la mejor opción para tomarlo a media mañana, ya haríamos una comida mejor al llegar a casa. Con niños también hay que llevar otro tipo de cosas: galletas, frutos secos, etc, sobretodo si hay alguno que tiene continuamente hambre. Aunque tampoco hay que hacerle ascos a los puestos callejeros de perritos, pizzas o pretzels.

Esto es lo que nos dió tiempo a hacer en nuestros 7 días de estancia:

Día 1: Llegada a Nueva York

Salimos de Madrid sobre las 12:30 de la mañana y llegamos a Nueva York sobre las 20:30. Lo mejor, lo bien que se lo pasan los niños con sus pantallas individuales. Si por ellos fuera, daríamos la vuelta al mundo sin escalas y todo el rato viendo la tele, claro.



Cogimos un taxi para ir al apartamento, que estaba en el Upper East Side de Manhattan. La hora de llegada, teniendo en cuenta que llovía a mares y era hora punta, las 17:00 hora local.

Como estábamos cansados lo único que hicimos esa tarde fue ir a comprar al supermercado la cena de ese día y el desayuno para el día siguiente. El supermercado ya lo tenía localizado por el google maps.

También localizamos donde estaba la parada de metro más cercana, que resultó estar en la esquina.


Día 2: Central Park, Museo Americano de Historia Natural, edificio Dakota, Plaza Columbus Circle, calle Broadway y Times Square.

Como no nos pillaba muy lejos el Museo de Historia Natural, nos fuimos andando y así aprovechamos para ver también Central Park, que teníamos que atravesarlo.

 
En el museo pasamos sólo la mañana, después de comer bajamos hacia el downtown por la misma acera para ver el edificio Dakota, donde vivía Jhon Lennon y en cuya entrada murió.

Tuvimos mala suerte porque estaba tapado con andamios. Así que cruzamos hacia el parque para ver el homenaje que se le hace a Jhon Lennon en el Strawberry Field y allí nos encontramos, como era de esperar, con grupo tocando música de los Beattles. 



Seguimos de paseo bajando por dentro del parque hasta llegar a la Plaza Columbus, donde está el kilómetro cero de Nueva York.
Desde ahí cogimos la calle Broadway para llegar a la impresionante Times Square.

También nos dio tiempo de entrar en la tienda Toys 'r us más grande del mundo, que está en la misma plaza, o mejor dicho, estaba, que cerró el 31 de diciembre.



La vuelta al apartamento la hicimos en metro, para lo cual nos sacamos la tarjeta de metro para 7 días, que merece mucho la pena.


Día 3: Broklyn Bridge, City Hall, China Town, Canal Street, Little Italy.


Las mejores vistas en el puente de Brooklyn son hacia Manhattan, así que lo que hicimos fue coger el metro (primero línea 6 y después línea 4) hasta la parada Borough Hill. Muy cerca comienza el paseo que da acceso al puente y que cruzamos entero, cosa no muy fácil porque se comparte con un carril bici. En el puente aprovechamos para comprar algunos recuerdos en los puestos callejeros. Desde este puente también se puede admirar el puente de Manhattan. 



Al otro lado del puente, ya en Manhattan, está el ayuntamiento de la ciudad (City Hall). Desde ahí seguimos hacia la derecha, pasando por los edificios de la corte de Nueva York y llegando a Columbus Park, ya en China Town, donde parecía que nos habíamos trasladado a cualquier plaza de cualquier ciudad china. En este barrio comimos de maravilla, por cierto, en la esquina de Mott St. con Bayard St.



Después de comer nos dio tiempo a pasear por Canal Street, donde están las mayores tiendas de falsificaciones de las marcas más famosas. Y de nuevo caminando llegamos hasta Little Italy, otro de los barrios que hay que visitar en Manhattan.

El día lo terminamos viendo Rockefeller Center de noche, fuimos en metro, eso sí.

Día 4: Flat Iron, Empire State Building, New York Public Library, Bryant Park, Grand Central Terminal, Chrysler Building, Catedral de Nueva York.

Cogimos el metro para ir a Union Square, donde empezaba el recorrido del día. Union Square es una plaza donde hay un mercadillo algunos días de la semana de primavera a otoño, pero a pesar de ser diciembre, como no hacía frío había algunos puestos.


Desde allí cogimos la calle Broadway hacia arriba (uptown) para ir a ver mi edificio preferido de Nueva York, el Flat Iron. Esta situado entre la 5ª avenida y la avenida Broadway.



Si seguimos caminando por la 5º avenida llegamos al Empire State Building. Sólo entramos al hall porque habíamos decidido no subir en este viaje.

Siguiendo por la misma acera llegamos a la Biblioteca Pública de Nueva York, que sólo vimos por fuera. Pero justo detrás está Bryant Park con su famosa pista de patinaje y su carrusel. Estuvimos a punto de entrar a patinar, incluso hicimos una rato de cola mientras comíamos, pero al final decidimos ir otro día porque no estábamos bien equipados para el frío y, además, había algún castigado. Preferimos entrar en una librería muy chula, justo enfrente del parque, llamada Kinokuniya, en el 1071 de Av. de las Américas.
Siguiendo la 42 St. hacia el este, llegamos a la Grand Central Terminal y al Chrysler Building. En la estación sí que entramos y estuvimos haciéndonos fotos en la Whispering Gallery.


Desde ahí cogimos el metro y nos fuimos de nuevo a la zona de Rockefeller Center , pasando por la Catedral de Nueva York. Cenamos en el Bill's Bar & Burguer de la 51 St. Por cierto, no nos gustaron mucho la hamburguesas.



Terminamos la jornada paseando por la 5ª Avenida hasta llegar a Central Park, así pudimos ver los escaparates de las famosas tiendas caras, incluso entramos en la famosa Tiffany & Co. También el famoso hotel Plaza, que ha salido en tantas películas o la tienda de Apple, justo enfrente.

Día 5: MOMA, Zona Cero, Saint Paul Chapel.

Este día teníamos pensado subir al Top of the Rock, de hecho cogimos el metro para ir hasta la 51 St, pero al llegar aconsejaban no subir porque había mucha niebla. Nosotros lo que hicimos fue comprar las entradas para el día siguiente, que no había previsión de niebla. Las elegimos como a las 10:30 de la mañana, para poder aprovechar el resto del día.

En el MOMA pasamos toda la mañana y los niños aprendieron muchas cosas gracias a un jueog que les había hecho su tío, con premio final incluído.



Después de comer cogimos el metro (linea 6 parada 51 St) para ir a la Zona Cero (linea 6 parada Brooklyn Bridge-City Hall). 

En la Zona vimos las famosos fuentes que se construyeron donde estaban situadas las antiguas Torres Gemelas, y que causan muchísima impresión.  En ellas están grabados los nombres de todas las víctimas del atentado.



También vimos el edificio One World Trade Center, que es el más alto de NuevaYork y que también tiene un mirador en la zona superior.

En la zona también está el museo Memorial 11S, pero preferimos no entrar porque al parecer hay partes demasiados duras para ir con niños e incluso para adultos.

También vimos el famoso intercambiador diseñado por Calatrava, que aún está en construcción.

Pero lo que más me impresionó de todo fue la Saint Paul Chapel, una pequeña iglesia que se salvó de los atentados, pese a la cercanía a las torres, y que fue el epicentro de la ayuda al personal que se encargó de la ayuda en los primeros días.




Esta capilla se ha convertido en una homenaje a las victimas y a las personas que ayudaron en los primeros momentos. Es sobrecogedor ver todas las muestras de cariño que allí hay de personas de todo el mundo. Además de parte del material que se utilizó en el rescate de las víctimas. Me impresionó mucho saber que 343 bomberos murieron mientras ejercían su trabajo.


Día 6: Top of the rock, Estatua de la Libertad, Wall Street, Bryant Park.

Como llegamos antes de la hora prevista al Rockefeller Center, estuvimos dando una vuelta por los alrededores, viendo la decoración navideña, la famosa pista de patinaje y el más famoso aún árbol de navidad.

Este día tuvimos suerte y había unas vistas espectaculares desde el Top of the Rock. Hacia un lado el famoso Central Park, con el que va a ser uno de los edificios de apartamentos más altos del mundo (432 Park Avenue) y que daba bastante miedo.



Hacia el otro lado, el Empire State, el One World Trade Center y la Estatua de la Libertad, que se ve diminuta al lado del resto de edificios.



Una vez disfrutadas las vistas, cogimos el metro de nuevo hasta la parada Bowling Green de la linea 4. Esa zona es Battery Park, desde donde se cogen los ferrys hasta Liberty Island, para ver la estatua de la Libertad.

Nosotros pensamos que era mejor verla desde lejos y encima gratis. Para eso, hay que bajar un poco más hasta la terminal de ferrys de Staten Island. El ferry es gratis, tarda unos 25 minutos y te deja en otro de los distritos de Nueva York Staten Island. Cuando llegamos había muchísima gente esperando para coger el ferry, pero resulta que son gigantescos, caben unas 1500 personas, así que todos para adentro.

Ni que decir tiene que las vistas del skyline del Nueva york son espectaculares, aún colocándonos mal, como hicimos nosotros. A la ida nos pusimos delante y había que ponerse atrás, por eso tuvimos que movernos para poder hacer las fotos. Y a la vuelta nos pusimos atrás, cuando las vistas buenas estaban delante. En fin, a pesar de todo, las fotos salieron bastante chulas.



En Staten Island, lo que suele hacer la gente es salir del ferry y volverse a poner en la cola para volver. Nosotros salimos fuera para hacer fotos.

A la vuelta seguimos andando hacia la zona del Wall Street, que se encuentra muy cerca y nos hicimos la famosa foto con el Toro. 




El día acabó en Bryant Park, patinando en su pista de hielo, previa cola de una hora para poder entrar. Los niños disfrutaron mucho.


Día 7: Mañana de compras, Times Square, Hard Rock Café


Este día fue muy tranquilo, por la mañana de compras. Comimos en el Hard Rock Café y disfrutamos de nuevo de las luces de Times Square por la tarde. Y a casa descansar que algunos tenían que madrugar al día siguiente.



Día 8: Chelsea Market, High Line y JFK.

Como el vuelo lo teníamos a última hora de la tarda, aprovechamos la mañana para ir a visitar un par de cosas que se nos habían quedado pendientes.

Una de ellas era el Chelsea Market, un edificio muy original que contiene dentro un mercado con tiendas decoradas de manera muy original.

Otro de los lugares que está muy de moda visitar es el High Line, un parque que esta construido sobre una vía elevada de tren, que dejó de usarse hace años. En lugar de quiar la vía, los vecinos apoyaron el proyecto de crear un parque un su lugar. La verdad es que es bastante bonito y original.



Y el día ya no dio más de sí porque a las 15:30 teníamos que estar cogiendo un taxi para el aeropuerto.

Pues esto es todo lo que se puede hacer en 7 días y pico de estancia en Nueva York. La próxima vez seguro que descubrimos cosas nuevas.

viernes, 19 de febrero de 2016

51 cosas que hicimos en Nueva York

Estas son 51 de las cosas que hicimos en Nueva York. Ser un grupo de 8 personas da para mucho.

1.-Nos subimos en un taxi conducido por un indio. Debía ser muy conocido allí porque muchos otros conductores lo saludaban haciendo sonar el claxon. Él también contestaba a veces.
2.-Alucinamos con la decoración de las puertas de nuestros vecinos de apartamento.
3.-Paseamos por Central Park y vimos mucha gente corriendo. Nos dio mucha envidia.
4.-Visitamos el Museo de Historia Natural y nos encantó lo que vimos. Demasiado grande para ir sólo una mañana.
5.-Nos comimos un perrito caliente delante del museo, en la acera del Central Park.
6.-Nos encontramos 10 dólares debajo de una mesa en un McDonald, qué le vamos a hacer, los cafés están buenos.
7.-Nos paseamos en mangas de camisa en pleno diciembre, así de loco está el tiempo.
8.-Nos deslumbramos con las luces de Times Square y con la cantidad de gente que había.
9.-Hicimos media hora de cola para poder entrar al baño en un Starbucks.
10.-Confundimos el puente de Brooklyn con el puente de Manhattan, eso que no se parecen en nada.


11.-Nos dimos algún que otro susto al invadir el carril bici del puente de Brooklyn. Algunos ciclistas van como locos y los peatones despistados casi todos.
12.-Nos encontramos con Papá Noel y sus ayudantes corriendo por el puente de Brooklyn.
13.-Papá Noel nos visitó y también el Ratoncito Pérez.
14.-La noche del 24 de diciembre brindamos con sidra El Gaitero, la que es famosa en el mundo entero. Tampoco faltaron los turrones.
15.-Comimos en un restaurante chino de Chinatown que nos encantó.
16.-Nos perdimos dos veces. Eso sí, siempre se perdía el mismo.
17.-En Chinatown vimos cosas muy raras, como un coche con pestañas.
18.-Comimos un helado italiano en Little Italy, algún helado acabó en el suelo.
19.-Paseamos por una 5ª Avenida abarrotada, sobretodo en los pasos de cebra.
20.-Visitamos un Rockefeller Center lleno de gente y con una decoración navideña muy bonita. La famosa pista de patinaje nos pareció muy pequeña.


21.-Nos hicimos una foto familiar en el famoso árbol de navidad del Rockefeller Center.
22.-Visitamos el mercado de Union Square y compramos una barra de pan que estaba buenísima.
23.-Fotografiamos el Flat Iron, mi edificio favorito.
24.-Entramos al Hall del Empire State. Subiremos la próxima vez.
25.-Disfrutamos de espectáculos callejeros cómicos y de baile.
26.-Desayunamos tostadas con aceite de oliva virgen.
27.-Hicimos más de una hora de cola para entrar en la pista de patinaje de Bryant Park. Nos cayó una leve granizada una vez dentro.
28.-No pudimos ver bien el edificio Dakota porque estaba con andamios. Tuvimos más suerte al ver los Strawberry Fields en Central Park, el homenaje a John Lenon.
29.-Fotografiamos el edificio Chrysler.
30.-Recorrimos la Grand Central Station.


31.-Susurramos en la Whispering Gallery de la Grand Central Station.
32.-Subimos al Top of the Rock y vimos la maravillosa panorámica del Central Park y de la propia ciudad.
33.-Sentimos vértigo al ver el edificio 432 Park Avenue, que será el segundo más alto de Nueva York y el más estrecho.
34.-Entramos en Tiffany&Co, miramos y salimos.
35.-Cenamos en el Bill's Bar & Burguer. A pesar de que estaba lleno, a nosotros no nos gustó.
36.-Nos resarcimos de la cena anterior comiendo en el Hard Rock Café, que sí nos gustó.
37.-Visitamos el MOMA (Museo de Arte moderno), con actividades incluidas, cortesía del tío de Chicago.
38.-Jugamos con una obra de arte que era un videojuego.
39.-Vimos en la calle esculturas de dudoso gusto.
40.-Nos hartamos de comer bagels.


41.-Visitamos la Zona Cero con sus impresionantes fuentes conmemorativas.
42.-Admiramos el edificio One World Trade Center, que se perdía entre la niebla. Estando al lado no parece tan alto, pero visto desde lejos casi toca el cielo.
43.-Entramos en la Saint Paul Chapel y nos impresionamos por el homenaje que se hace a las personas que trabajaron sin descanso los días posteriores al atentado del 11-S.
44.-Nos sorprendimos de lo diminuta que es la Estatua de la Libertad con respecto al resto de edificios de Nueva York.
45.-Cogimos el ferry hacia Staten Island con la idea de fotografiar la Estatua de la libertad. A la ida nos equivocamos de sitio para hacer buenas fotos, a la vuelta también.
46.-Nos maravillamos del skyline de Nueva York visto desde el ferry.
47.-Hicimos cola para tocarle las "balls" al Toro de Wall Street y hacernos una foto. Había tanta gente que no se veía ni el toro. Hubiese preferido una foto tocándole los cuernos, pero fue imposible.
48.-Paseamos por Wall St. y vimos la Trinity Church.
49.-Nos confundimos al coger el metro y en lugar de coger Uptown para volver a casa, cogimos Downtown. Lo increíble es que todos lo leímos mal.
50.-Recorrimos el Chelsea Market y nos quedamos con ganas de comernos un burrito en Los Tacos nº 1.
51.-Paseamos por la High Line y nos tumbamos a tomar el sol de diciembre en las hamacas que salpican todo el recorrido.


viernes, 29 de enero de 2016

Preparando el viaje a Nueva York


Preparar un viaje, sobretodo si es a Nueva York, requiere su tiempo, no se hace de la noche a la mañana. Al menos si se quiere organizar bien.

Por ejemplo, tres meses antes ya empezamos a ver vuelos y a informarnos de las mejores zonas para alquilar apartamentos. Y por supuesto, a ver qué cosas podíamos ver y hacer, teniendo en cuenta que íbamos tanto adultos como niños.

Lo de los vuelos tienen lo suyo porque nunca sabes cómo acertar. Si te decides a comprar algo que has visto, seguro que la semana siguiente lo encuentras más barato. Hay que jugar también con el día de la salida y el de la llegada. Variar sólo un día, como nos ocurrió a nosotros, hace que te puedas ahorrar mucho dinero.

Así que lo que hicimos, después de mirar y mirar, fue proponernos una cantidad máxima a pagar y si veíamos algo por debajo lo compraríamos en ese momento. La suerte estuvo de nuestro lado y resulta que justo en esos días nos ofrecieron unos billetes con la tarjeta Travel que nos parecieron muy bien de precio, con lo que nos decidimos por esos. Además, eran sin escala, cosa que teníamos clara que queríamos, y en un horario medianamente bueno. Al final volamos con Iberia, saliendo el día 23 de diciembre a las 12 de la mañana y regresando el día 30 de diciembre a las 20 horas de Nueva York. Aquí llegamos el día 31 a las 10 de la mañana.

El alojamiento es otra historia, ya que al ser nosotros 4 y juntarnos con otros 4 que venían desde Chicago, pensamos que la mejor opción para nosotros era un apartamento. Y estuvimos buscando en Airbnb algo que se adaptase a nuestra principal exigencia, que estuviese en Manhattan y fuese barato. Por suerte, la gestión del apartamento no me tocó a mí y la verdad no estuvo mal lo que encontramos. A pesar de ser un 5º sin ascensor (por altura era un 4º), estaba muy bien comunicado y al lado de un supermercado. Vamos, justo lo que necesitábamos.

Una cosa de la que no tuvimos que preocuparnos esta vez fue el obtener la autorización de viaje (ESTA), ya que tiene una vigencia de dos años y todavía la teníamos en vigor.

Más preocupación tuve pensando en llevar o no comida y en el caso de llevarla, en declararla o no en el formulario que hay que rellenar en el avión y entregar en la aduana. La otra vez mentimos descaradamente, cierto es que nos habían aconsejado hacerlo. Puse que no llevábamos comida y en realidad llevábamos un cargamento de mejillones junto con dos kilos de nesquik de regalo. Aunque esto último fue por equivocación, yo quería llevar colacao, que allí no venden pero me equivoqué. Volviendo al tema, después de buscar información vi que en la mayoría de sitios web aconsejan decir la verdad para evitar problemas, siempre y cuando se lleven cosas que no estén prohibidas. Desde luego es mejor no arriesgarse llevando cosas prohibidas, como el jamón. Y eso hicimos, decir que llevábamos comida. Esta vez, otro cargamento de mejillones (somos de ideas fijas), aceite, turrón y sidra para celebrar la Nochebuena. La verdad es que no tuvimos problemas, pese a tener que pasar un segundo control en la aduana, no nos abrieron la maleta ni nos preguntaron por la comida.

Pero lo que más trabajo me costó fue planificar qué ver cada día. Y digo trabajo por el tiempo que empleé, no porque fuera algo duro de hacer porque confieso que planificar este tipo de viajes me gusta mucho, siempre aprendes un montón de cosas. Es como visitar los sitios cómodamente sentado delante del ordenador.

Para ello me puse a mirar muchísimas páginas de internet con información sobre Nueva York. De las que más información extraje fue:


Y a disfrutar de las impresionantes vistas. ;)