viernes, 28 de abril de 2017

Renovar cazadora vaquera

Esto es lo que se puede hacer con una cazadora vaquera más bien sosa y una camiseta a la que le han salido un montón de agujeritos pero que tiene un dibujo de calavera muy chulo.

Recortamos la imagen dejándonos al menos un centímetro de borde para poder pegarla en la fliselina doble cara. Contorneamos la misma figura en la fliselina pero dada la vuelta, para que case luego al pegar, aunque si sobra un poco se recortará después. Esta imagen es prácticamente simétrica, pero si no lo fuera esto habría que tenerlo muy en cuenta.

Pegamos la imagen en la fliselina con la plancha utilizando un paño intermedio porque la imagen tiene plástico. Recortamos exactamente el trozo que queremos pegar en la cazadora.

Ahora pegamos la imagen en la cazadora, fijándonos en que se quede bien pegada y utilizando de nuevo un paño intermedio.

Por último, cosemos todo el borde a punto festón para estar más seguros de que no se va a despegar.

Y este es el resultado.

viernes, 21 de abril de 2017

Salvamanteles de pompones

Esta es nuestra versión "de andar por casa" del famoso salvamanteles de pompones de las tiendas Tiger, que cada vez que voy a la tienda me dan ganas de comprarlo. En realidad, los pompones del salvamanteles de la tienda son de fieltro, pero los nuestros dan el pego.

Para hacerlo, hemos necesitado:

-Un salvamanteles de paja.
-4 bolsas de pompones.
-Pistola de silicona caliente.

También hemos necesitado un montón de paciencia para ir pegando los pompones uno a uno. Y aquí está el resultado.

viernes, 14 de abril de 2017

Toledo en familia

La vida en familia es mucho mejor, no hay duda. Hace dos fines de semana disfrutamos de la vida en familia por las calles de Toledo.

Para descubrir las calles de Toledo, primero hay que coger fuerzas a base de desayunar bien, como si no fuéramos a comer más en todo el día. Gofres y tortitas a discreción fue el menú del desayuno, regado con un montón de frutos rojos, que tienen muchos antioxidantes.


Como casi siempre, hicimos el viaje hasta el casco histórico en autobús, que eso a los niños les gusta mucho. 

Visita obligada siempre es la Plaza de Zocodover y la Calle Comercio hasta la Plaza del Ayuntamiento. Hubo una parada técnica en la librería Hojablanca, donde cada uno a fue a su bola y algún libró cayó, para aumentar más si cabe la lista de libros pendientes. Los primos se dividieron por grupos de edad y cada uno se puso en un rincón a leer. Eso de que les guste leer es, más o menos, como si te toca la lotería.

Hacía muy buen tiempo, pero las calles del casco histórico no estaban tan llenas de turistas como en otras ocasiones. Los niños se quedaron sorprendidos con los escaparates donde se exhibían las famosas espadas toledanas. Pero creo que lo que más les sorprendió fue la polémica fuente situada en la Plaza del Ayuntamiento. Allí que se sentaron para ver cómo se iba llenando y cómo algunos padres dejaban a sus hijos meterse dentro, con zapatos puestos incluidos. Personalmente no me termina de gustar esa fuente, es lo que tiene el arte, que no gusta a todo el mundo por igual.



Para regocijo de la princesa Zeta y mío, estuvimos recargando fuerzas en el restaurante japonés Musakaya, que está en el mercado de San Agustín, muy cerca de Zocodover. Nos encanta este restaurante, la comida está buenísima.

Por la tarde hicimos una visita guiada por el barrio conventual. Esta ruta nos gustó mucho, incluso al príncipe Hache, que es un gran crítico. Aprendimos muchas cosas del extenso patrimonio cultural de Toledo. Vimos ejemplos de cruces tumularias, que se supone indican donde ha ocurrido una muerte luctuosa. También supimos lo que era una calle robada, que no es más que un callejón que desapareció del plano porque se utilizó para construir una casa. La de veces que habremos pasado por delante de esta calle robada sin enterarnos de lo que era.

En definitiva, la ruta nos gustó mucho y el guía se ganó el sueldo, perseguido por cuatro primos ávidos de información.



A todas luces un fin de semana intenso y divertido que esperamos repetir muy pronto.

viernes, 7 de abril de 2017

La primavera ha llegado

Esta es la poesía que la princesa Zeta ha hecho sobre la primavera para su cole. Y como me ha encantado, tengo que compartirla.

A mi la primavera también me mola mogollón, aquí en verano hace demasiado calor, así que espero que se quede mucho tiempo. ;)


viernes, 31 de marzo de 2017

El cumple en casa

En un primer momento parecería que no es muy buena idea meter a 16 niños en casa para ver una película, sobretodo tratándose de un piso normal. Pero era lo que le hacía ilusión a la princesa Zeta para celebrar sus 10 años.

Tras un rato, decidieron la película que querían ver y se tomaron las palomitas y los refrescos. Lo de que todos los niños, excepto la princesa Z y su amigo J, quisieran merendar nocilla, para mi es un auténtico misterio.

Al final, la celebración resultó mejor de lo que me esperaba en un principio, incluidas las palomitas por el suelo y el volcado de vasos de refresco.


Casi todos los accesorios decorativos los compramos, pero las etiquetas con los nombres, las invitaciones y cartas de menú los diseñamos nosotras.

En lugar de dar una bolsita de chuches, hicimos unas galletas gigantes con nuestra clásica receta de galletas. Estas galletas al parecer son un éxito en el patio del recreo de nuestro cole.

martes, 28 de marzo de 2017

Desde hace 10 años

Pues sí, nada menos que hoy cumple 10 años la princesa Zeta. Y parece que fue ayer cuando lucía esos mofletes. Qué pena que el tiempo pase tan rápido. Hay que aprovechar todo lo que se pueda.

¡Felicidades preciosa!

viernes, 24 de marzo de 2017

Parque Minero de Almadén

El domingo pasado no fue un día de descanso para nosotros, madrugamos mucho, como un día de trabajo cualquiera, para irnos a Almadén (Ciudad Real).

Después de más de dos horas y media de coche, confundiéndonos de carretera y yendo por el camino malo, llegamos al Parque Minero de Almadén, con tiempo de antelación a nuestra cita. Teníamos concertada una visita para las 10:30 que empezó un poquito más tarde (que poco nos gusta la puntualidad a los españoles). Por una vez, los primos no llegaron mucho más tarde que nosotros. ;)

El Parque Minero de Almadén está considerado como Patrimonio de la Humanidad desde junio de 2012, bajo la inscripción de "Patrimonio del mercurio Almadén e Idrija". Esta última mina está situada en Eslovenia, en una localidad que lleva el mismo nombre.

El centro de visitantes nos gustó mucho, todo amplio y bien indicado. Al llegar, uno de los guías se acercó a la princesa Zeta para preguntarle que cuánto pesaba un litro de agua y cuánto creía que pesaba un litro de mercurio. Resulta que un litro de mercurio pesa casi 14 kilos. Antes de empezar la visita nos contó bastantes curiosidades acerca del mercurio, nos enseño una obra de arte llamada "Lágrimas de lluvia" que consta de una pequeña piscina con un centímetro y medio de mercurio, que pesa seis toneladas y una serie de gotas de mercurio que van cayendo a la piscina en forma de lágrimas. Nos explicó que el mercurio se saca de un mineral llamado cinabrio y que no es malo en sí, sólo sus vapores. Aunque esto último lo pongo en duda por todo lo que he leído después sobre el mercurio y la prohibición de su venta. Este guía incluso nos enseñó fotos suyas flotando en una piscina de mercurio. Todo esto antes de empezar la visita.

La visita al Parque Minero dura más de dos horas y consta de varias zonas a visitar. Por un lado está el Centro de Interpretación de la Minería, donde te muestran diferentes formas de explotación y todo lo relacionado con el trabajo en la mina.

Después de equiparnos con un casco (algunos comprobarían más tarde la utilidad de un casco en la mina), nos dirigimos a visitar la mina propiamente dicha. El acceso se hace a través del pozo de San Teodoro, utilizando un ascensor moderno pero por el mismo hueco que utilizaban los mineros para acceder. La mina tiene una profundidad de 700 metros (20 plantas). Nosotros sólo bajamos hasta la planta primera, a unos 50 metros de profundidad. Durante el recorrido, te muestran zonas de explotación de distintos siglos. Hay que tener en cuenta que la mina es una de las más antiguas del mundo, con más de 2000 años y se cree que fue explotada en primer lugar por los romanos, llegando la explotación hasta nuestros días, concretamente se cerró en 2003, debido a la prohibición de la venta de mercurio.

El guía que tuvimos durante la visita a la mina fue de lo más didáctico y nos contó multitud de detalles. Entre otros, las penosas circunstancias en las que tenían que trabajar los mineros, con las enfermedades que ello ocasionaba. En concreto me llamó la atención la galería de forzados, que conectaba la cárcel directamente con la mina y por donde iban los presos sentenciados a trabajos forzados. Las condiciones eran inhumanas, produciéndose múltiples accidentes con muertes que quizás no eran tan accidentales. También nos habló del "Forzado de Almadén", un preso que realmente existió y dejó escrito un diario. Por lo visto el alma de ese preso aún se percibe por las galerías, además de que "al parecer" escribe un blog. ¿O será el propio guía quien lo escribe?

La salida de la mina se hace en el tren que utilizaban los mineros para acceder y para sacar el mineral en época más o menos reciente. Este viaje en tren nos gustó mucho, a pesar de que probé la resistencia del casco en más de una ocasión.

Por último se visita el Museo del Mercurio. Se trata de un edificio que se utilizaba como almacén y que ha sido restaurado y descontaminado. En el museo nos encontramos desde experimentos interactivos a minerales y todo tipo de maquetas de hornos y de otros dispositivos utilizados a lo largo de la historia en la minería. Aquí eres consciente de la cantidad de dinero que se obtuvo con esta mina a lo largo de su tiempo de explotación. Especialmente cuando en el siglo XVI se descubrió su utilidad en la extracción de oro y plata en América. Todo esta riqueza obtenida, se entiende, con la pérdida de muchas vidas humanas ya fuera por accidentes o enfermedades derivadas de la mina.

Como cosa curiosa, muy cerca del museo se encuentran los hornos de Bustamante, del siglo XVI, y que hemos tenido la suerte de que sean los originales y no hayan sido destruidos. Como nota más curiosa aún, esta mina estaba en zona republicana durante la guerra civil y no fue destruida.

Desde el museo, se vuelve de nuevo al centro de visitantes en un coche eléctrico


Cuando terminó la visita ya casi era la hora de comer. Lo hicimos en un sitio que habíamos reservado pero que no nos gustó especialmente.

Después de comer visitamos también la plaza de toros de Almadén, privada aunque abierta libremente al público. Se trata de la única plaza de toros de planta hexagonal. El edificio lo forma una manzana de viviendas con forma hexagonal, dejando en el centro la plaza de toros.



Nos faltó por visitar el Hospital de Mineros de San Rafael y la cárcel de forzados, ambos cerrados ese día. Nos los apuntamos para la próxima visita a Almadén.