viernes, 16 de octubre de 2015

Magdalenas de chocolate y nubes

Rizando el rizo de cómo hacer más dulce algo de por sí ya dulce, hemos llegado a esta receta que encontré en este blog de cocina tan chulo. Y es que se pueden añadir nubes a las dulces magdalenas de chocolate. Que por cierto, toda la vida he llamado esponjas a las nubes, pero esta es otra historia.

Pues aquí vamos con los ingredientes:

  • 70 gr. de mantequilla.
  • 275 gr. de harina.
  • 6 cucharadas de cacao en polvo.
  • 3 cucharaditas de levadura.
  • 85 gr. de azúcar.
  • 100 gr. de chocolate en virutas.
  • 50 gr. de nubes.
  • 1 huevo.
  • 300 ml. de leche.

La elaboración empezó muy bien porque los pinches estaban muy concienciados con el tema. Al príncipe A le tocó partir el chocolate, pero enseguida se cansó y se fue, así que lo terminé yo. La princesa Zeta se  puso a partir las nubes en trocitos pequeños, acabando su misión como debe ser.

A partir de aquí, mezclamos por un lado todos los ingredientes líquidos: la mantequilla pasada por el microondas, el huevo y la leche. Y por otro lado, todos los ingredientes sólidos: la harina, el cacao, la levadura, el azúcar, el chocolate y las nubes. Después los unimos todos en un bol grande.

A continuación vamos echando la masa en moldes de silicona para magdalenas.  Los tenemos tanto individuales como de los que vienen para 6 magdalenas a la vez. Las metemos en el horno durante unos 20 o 25 minutos a 180ºC. El horno debe estar precalentado.

Cuando las saquemos del horno, las dejamos enfriar unos 5 minutos antes de desmoldarlas. Una vez desmoldadas, las dejamos enfriar sobre una rejilla. Y para que queden más presentables, las podemos colocar en moldes de papel.

El resultado no podía estar más bueno.


viernes, 9 de octubre de 2015

Recogida de castañas

Esa mañana nos habíamos levantado las primeras para ir a comprar el desayuno. Yendo hacia la panadería nos encontramos, esparcidas por la acera, un montón de castañas que parecían recién caídas de los árboles. La princesa Zeta empezó a recoger todas las que veía, pero se dio cuenta de que era misión imposible cuando ya no le cabían más en las manos. Entonces decidió llenar también mis bolsillos.

Así que al volver a casa, aprovechando que la prima "princesa Ygriega" quería ir al "carque", cogimos unas bolsas de plástico para ir a recoger más castañas. Creía recordar que en ese parque había muchos castaños. Lo cierto es que el parque estaba lleno de castañas aparentemente recién caídas.

Y vaya si recogieron castañas. El príncipe A tuvo que cargar a su padre con la bolsa que llevaba de lo que la había llenado.


Y ahora tenemos un montón de castañas en casa, con una pinta buenísima, que ni siquiera sé si son comestibles. 

Algunas ya las hemos utilizado para hacer manualidades. Hemos cogido la castaña (iba a poner que hemos cogido una castaña, pero me sonaba mal), le hemos clavado unas patas de araña hechas con limpiapipas y le hemos pegado unos ojos. Creo que como decoración de Halloween nos va a venir genial.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Bienvenidas las nuevas princesas

Ayer llegaron a la familia dos nuevas princesas: la princesa Te y la princesa Ele. Menuda alegría mezclada con menudo susto cuando nos enteramos de que eran dos. Los que los hemos tenido de uno en uno sólo nos podemos imaginar la locura que puede ser criar a dos a la vez.

Pero lo mejor vino al saber que eran dos niñas. La princesa Zeta se puso especialmente contenta, que ve cómo va aumentando el número de primas frente al de primos.

Parece mentira que esos hermanos pequeños, a los que les has cambiado los pañales y les has dado biberones, ya tengan sus propios hijos. Y encima sean tan valientes de traerlos de dos en dos. ;)

Así es la vida, nos hacemos mayores por momentos. Dentro de nada estarán sentadas en la mesa grande y haciendo tonterías con el resto de los primos. Pero hasta entonces, a los padres les quedan unos agotadores primeros meses que hay que disfrutarlos a tope porque nunca volverán.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Lo habrás soñado

El príncipe A estaba la otra noche lloriqueando en su habitación porque había sido castigado:

-Yo también quiero ver los dibujos, como la princesa Zeta.
-Ya. Es que tú estás castigado. ¿No te acuerdas?
-No, ¿por qué?
-Pues porque has estado haciendo burla mientras los demás hablan y después de decirte que no lo hicieras, has seguido igual.
-No, ¡qué va, mamá! Lo has debido soñar.


viernes, 11 de septiembre de 2015

Hay un triceratops en nuestro baño

Tenemos un nuevo inquilino en casa, que se ha instalado en nuestro cuarto de baño. Se trata de un triceratops con cara de pocos amigos.

Esta idea la vi en un blog muy chulo y me pareció muy original para poder dejar los cepillos de dientes. Los cepillos de los niños parece que tienen vida propia y siempre están por todos lados menos en su sitio. A ver si ahora se animan a dejarlos siempre colocados.

Lo primero que hemos hecho es elegir un dinosaurio de tamaño suficiente y que se sujetase bien de pie. Le hemos hecho varios agujeros con un cuter y lo hemos pintado con pintura en spray de color naranja, que es la que nos combina. Por último, le hemos dado una capa de barniz, también en spray.

A ver cuánto tiempo se quiere quedar con nosotros. ;)


viernes, 4 de septiembre de 2015

Mermelada de zarzamora

No hay como madrugar un día de vacaciones para ir a recolectar moras y llegar a la zarza y que se te hayan adelantado. Pues eso pasa en mi pueblo, no sólo con los árboles que están en tierra de nadie, a veces, incluso con los que son de uno mismo. 

Y eso me pasó a mí, que fui a una zarza donde había estado un par de días antes y estaba repleta, pero el día que fui a recoger unas pocas para hacer mermelada, como dirían en mi pueblo: "ahí estaban, para mí". 

Menos mal que mi madre se conocía otro sitio y al final, con piernas arañadas incluidas, pudimos recoger unas cuantas para hacer mermelada y otras pocas para congelar y hacer batidos o echar o los gin tonics, según se tercie.


Estos son los ingredientes que utilizamos para hacer la mermelada, que aunque fue la primera vez, nos salió bastante rica:
  • 1300 gr. de zarzamoras.
  • 900 gr. de azúcar.
  • 50 cl. de agua.
Elaboración:
  • Lavamos bien las moras para quitar la suciedad que puedan tener. Las dejamos como 20 minutos en agua y luego fuimos cogiendo puñados pequeños y pasándolas por debajo del grifo.
  • Ponemos en una cacerola las moras, el azúcar y el agua. Vamos removiendo y cuando empiece a hervir bajamos el fuego. Lo tenemos cociendo 30 minutos, removiendo de vez en cuando. Apagamos y dejamos enfriar un poco.
  • Pasamos la mezcla por el pasapurés para dejarla más fina y quitar casi todas las semillas.
  • Embotellamos en botes del tamaño que queramos. Previamente los hervimos para dejarlos lo más limpio posible. Nosotros rellenamos 12 de los pequeñitos que venían con mermelada y otros 4 un poco más grandes. Cerramos la tapa bien fuerte.
  • Para conservarlos durante un tiempo, los cocemos al baño maría, poniéndolos en una cacerola cubiertos de agua e hirviéndolos durante 20 minutos.
Y ahora podemos decir, tras probar la mermelada, que la cosecha del 2015 ha sido buena, buena.